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¿Como se hace el pimentón de la vera?
El Pimentón de la Vera es mucho más que una especia. Su color rojo intenso, su aroma ahumado y su sabor característico son el resultado de un proceso tradicional estrechamente relacionado con el territorio, el clima y el conocimiento transmitido durante generaciones.
Pero la pregunta es, ¿cómo se hace el Pimentón de la Vera? Su elaboración comienza en el campo y continúa en los secaderos y molinos de la zona. Cada una de las etapas es fundamental para conseguir un producto con unas cualidades únicas y reconocibles.
El origén del Pimentón de la Vera
La historia del Pimentón de la Vera está vinculada al cultivo del pimiento en el norte de la provincia de Cáceres. Las primeras referencias se remontan al siglo XVI, cuando los monjes jerónimos comenzaron a cultivar pimientos en los alrededores del Monasterio de Yuste.
Con el paso del tiempo, su cultivo se extendió por La Vera y otras comarcas cercanas. Las condiciones climáticas de la zona y los conocimientos de los agricultores dieron lugar a un método de elaboración propio, cuyo elemento más representativo es el secado tradicional al humo.
Este sistema permite obtener un pimentón de aroma profundo, sabor intenso y gran estabilidad de color.

1. Selección de las variedades del pimiento
El proceso comienza eligiendo las variedades de pimiento autorizadas para elaborar Pimentón de la Vera con Denominación de Origen Protegida.
Se emplean principalmente las variedades Bola, Jaranda, Jariza y Jeromín. Dependiendo de la variedad utilizada y de su combinación, se obtienen los tres tipos de Pimentón de la Vera:
- Pimentón dulce: de sabor suave y sin picor.
- Pimentón agridulce: ligeramente picante y con una intensidad equilibrada.
- Pimentón picante: con un sabor más intenso y un picor claramente perceptible.
Esta selección es determinante para definir el sabor y la intensidad del producto final.
2. Preparación de los semilleros
Para entender cómo se hace el Pimentón de la Vera, debemos comenzar por los semilleros. Estos se preparan normalmente entre finales de febrero y principios de abril.
Las semillas se cultivan en condiciones controladas hasta obtener plantas suficientemente desarrolladas para trasladarlas al terreno definitivo. Durante esta etapa se cuidan especialmente la temperatura, la humedad y el estado de las plantas. De hecho, la calidad del futuro pimentón va a depender, en buena medida, de la selección de las semillas y del cuidado que se aplique desde los primeros días de cultivo.
3. Trasplante y cultivo en el campo
Las plantas se trasladan al terreno definitivo entre mayo y junio, aproximadamente. Antes del trasplante, el suelo se prepara para facilitar el arraigo y favorecer el crecimiento de las raíces.
Después de plantar los pimientos, se realiza un primer riego abundante. Y a partir de ese momento, los agricultores controlan el riego, la nutrición de las plantas y su desarrollo hasta que los frutos alcanzan el grado adecuado de maduración.
4. Recolección de los pimientos
Los pimientos se recogen cuando están completamente maduros y presentan su color rojo característico. La recolección suele realizarse entre septiembre y octubre, aunque las fechas pueden variar ligeramente según las condiciones de cada campaña.
Durante esta fase se seleccionan frutos maduros, sanos y limpios, y una vez recolectados, se transportan a los secaderos.
5. Secado tradicional al humo
El secado al humo es el proceso que diferencia al Pimentón de la Vera de otros tipos de pimentón. Este método proviene de las condiciones climáticas de la zona, que antiguamente dificultaban el secado de los pimientos al sol, por lo que los agricultores desarrollaron un sistema propio mediante secaderos de corriente vertical.
Estas construcciones cuentan generalmente con dos niveles. En la zona inferior se encuentra el hogar, donde se quema lentamente leña de encina o roble. Sobre él, en una planta superior formada por un entramado de madera, se distribuyen los pimientos recién recolectados.
El calor y el humo ascienden desde el hogar y atraviesan los frutos de manera progresiva. A diferencia de un secado rápido, este sistema permite que los pimientos pierdan la humedad lentamente y vayan absorbiendo el característico aroma de la leña.
El proceso suele durar entre diez y quince días. Durante ese tiempo, los pimientos se voltean de forma periódica para que el secado sea uniforme. Así se consigue reducir considerablemente su contenido en humedad sin someterlos a un tratamiento agresivo.
Este método lento y suave permite que los frutos pasen de tener alrededor de un 80 % de humedad a menos de un 15 %, además de proporcionarles su inconfundible aroma ahumado y su color intenso.
6. Selección y preparación de los pimientos secos
Una vez finalizado el secado, los pimientos adquieren una textura deshidratada y un aroma ahumado muy definido. El producto obtenido en esta fase se conoce tradicionalmente como “cáscara”.
Antes de proceder a la molienda, la materia prima se revisa para garantizar que cumple las condiciones necesarias. De esta manera, se retira cualquier fruto o elemento que no reúna los requisitos de calidad establecidos.
Después, los pimientos secos se trasladan a los molinos de la zona para continuar con el proceso.
7. Molienda en molinos de piedra
La molienda es otra de las etapas fundamentales para comprender cómo se hace el Pimentón de la Vera. Los pimientos secos se muelen hasta obtener un polvo fino, uniforme y de color rojo intenso.
La molienda debe realizarse cuidadosamente, controlando la temperatura durante todo el proceso. Un calentamiento excesivo podría alterar el aroma, el sabor y el color que se han conseguido durante el secado.
Tradicionalmente, el Pimentón de la Vera se muele utilizando piedras de esmeril. Los pimientos pasan varias veces por estas piedras hasta alcanzar la textura adecuada.
El resultado es una especia de textura fina y gran poder colorante, preparada para superar los controles correspondientes antes de su envasado.

8. Controles de calidad y envasado
Antes de llegar al consumidor, el Pimentón de la Vera pasa por diferentes controles destinados a verificar su origen, composición y características organolépticas.
Durante esta fase se comprueban aspectos como el grado de molienda, la humedad, el color, el aroma y el sabor. Como resultado, el pimentón que cumple los requisitos de la Denominación de Origen Protegida se identifica mediante el logotipo correspondiente y una contraetiqueta numerada.
El sabor de la tradición, también en tu cocina
En la Unión de Productores de Pimentón llevamos generaciones vinculados a la elaboración del auténtico Pimentón de la Vera. Cuidamos cada etapa del proceso, desde la selección de los pimientos hasta su molienda y envasado, para ofrecer un producto que conserva el aroma ahumado, el color intenso y el sabor que lo hacen inconfundible.
Nuestro Pimentón de la Vera está disponible en las variedades dulce, agridulce y picante, así como en diferentes formatos para adaptarse tanto a la cocina doméstica como a las necesidades de profesionales y establecimientos de hostelería.
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